Ahora que la wearable technology está de moda, no paran de salir nuevos dispositivos al mercado que no hacen sino incrementar el tiempo al día que permanecemos conectados a Internet. Y, por tanto, bajo control.
Aunque eso no siempre es malo, sobre todo cuando se es padre y se busca tener a los hijos controlados. Con este objetivo nace Filip, un reloj de pulsera diseñado exclusivamente para niños que tiene dos funcionalidades básicas: teléfono y localizador. Y es que al funcionar con una línea móvil permite realizar y recibir llamadas (de hasta un máximo de cinco números distintos), así como mensajes de texto.
Por otra parte, los padres, a través de una app instalada en su propio móvil, puede en todo momento conocer la ubicación de sus hijos (tanto en interiores como en exteriores). Incluso es posible establecer límites geográficos por GPS que al ser rebasados activarán una alerta.






Escribe tu comentario