El problema al que debe enfrentarse Microsoft es el siguiente: los usuarios no pueden mudarse desde XP a Windows 8.1, mientras que desde XP sí se puede portar a Windows 7 sin perder las configuraciones y archivos; es decir, sin hacer una instalación desde cero.
Microsoft está buscando soluciones a este problema con el objetivo de no perder a esa gran cuota de mercado que aún tiene XP. Una de la solución que la compañía de Redmond estaría barajando (tal y como apunta el medio The Verge) es el hecho de lanzar un Windows 8.1 gratuito, con algunas limitaciones, lógicamente, con el buscador Bing instalado por defecto y un gran apoyo en los servicios de la nube, pudiendo monetizarse a través de stos servicios.
Por el momento, esta versión gratuita de Windows 8.1 sólo estaría disponible para los usuarios de la versión Windows 7. ¿Cuál sería el objetivo de Microsoft con esta jugada? Plantar cara al aumento de sistemas operativos gratuitos con Chrome OS o Ubuntu. Como ya sabemos, se espera una nueva actualización de Windows 8.1 en abril. Quizá entonces tengamos noticias sobre este Windows 8.1 gratuito.



