Tras esta denuncia, que aún se encuentra en trámite, Google ha contraatacado y ha demandado al consorcio Rockstar por “troll de patentes”, es decir, por dedicarse a lanzar únicamente una campaña hostil contra Android y sus socios comprando patentes de otras empresas que Android podría haber vulnerado pero sin tener ningún producto en el mercado, y denunciando a Google y las demás compañías por infracción de esta patente. Esto mismo explica Google en su demanda:
Rockstar no produce productos ni registra patentes. En lugar de eso, Rockstar emplea a un equipo de ingenieros en Ontario, Canadá, que examinan los productos exitosos de otras empresas para encontrar cualquier cosa que Rockstar pueda usar para obtener licencias para sus patentes bajo amenaza de litigio.
Llama la atención el hecho de que Sony pertenezca al consorcio Rockstar siendo una compañía Android, aunque ello se explica en el intento de evitar posibles demandas de los gigantes Apple y Microsoft.
En un primer instante, Google está luchando por que un juez declare que sus dispositivos Nexus 5, Nexus 7 y Nexus 10 no infringen las patentes de Rockstar. Aun así, el litigio tiene visos de alargarse.






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