Ante estos cambios, Microsoft acepta de forma indirecta la mayor potencia de PlayStation 4 con respecto a su consola, y este tipo de movimientos estarían encaminados a igualar la situación entre ambas. Estaremos pendientes de los datos oficiales sobre estas novedades que Microsoft haga públicos para conocer realmente el alcance de estas mejoras.
A propósito de los problemas de hardware que nos hemos encontrado en la actual generación de consolas (Xbox 360 y PlayStarion 3), el analista Kevin Krewel, del medio Microprocessor Report, cree que será muy poco probable que con Xbox One y PlayStation 4 nos encontremos con problemas como los del “anillo rojo de la muerte” en Xbox 360 o los problemas que presentaba PS3. Ahora, según el analista, el hardware es más conocido y estable, y no dará lugar a este tipo de problemas tan molestos para los usuarios. ¿Quién ganará en el enfrentamiento entre PS4 y Xbox One?


