La operadora de cable gallega R está desarrollando la primera red WiFi en la que los clientes que lo deseen podrán compartir su conexión doméstica con otros usuarios a cambio de poder conectarse cuando están fuera de casa. Según han declarado sus responsables, el objetivo es alcanzar los 10.000 puntos de acceso por toda Galicia, e incluso expandirse al resto de operadoras de cable de España.
Actualmente R ya cuenta con 350 puntos WiFi activos repartidos por la comunidad gallega. Puntos ubicados tanto en lugares públicos como en locales de todo tipo (cafeterías, tiendas o incluso cabinas telefónicas). Sin embargo, para conseguir los 10.000 puntos de acceso que se han marcado como objetivo resulta fundamental el apoyo de los usuarios. Y en esas se encuentra R, tratando de convencer a sus clientes para que compartan su WiFi doméstica. Como contraprestación, el cliente que comparta su conexión tendrá derecho a acceder a las del resto de clientes cuando se encuentren fuera de casa. Una idea sencilla y que puede resultar atractiva a un determinado porcentaje del mercado.
Además, los clientes no pierden velocidad al compartir su red ya que R se compromete a incrementar el caudal de datos. Y como medida de seguridad, la red WiFi es independiente de la red doméstica del usuario (incluso la IP con la que se navega es diferente). Y es que han pensado en todo, puesto que han establecido limitaciones para evitar la descarga masiva e indiscriminada de archivos.



