Spotify, streaming y P2P “legal”, un ejemplo de reconversión de la industria musical
En enero, después de firmar varios acuerdos con grandes discográficas, saltó a la palestra un servicio musical en la Red. Desde el principio ha encandilado a los usuarios digitales por su sencillez y por la riqueza de su catálogo digital. Actualmente, estar al día en Internet pasa por utilizar Spotify.
Internet va por modas, como casi todo. Cuando una página web, servicio o programa es de rotunda actualidad, no se habla de otra cosa en la Red. Si además se trata de música, el tándem es perfecto para que blogs, newsletters y notas de prensa digitales se disparen. Ese ha sido el caso de Spotify.
Actualmente se puede escuchar música en Internet de tres formas diferentes: streaming, peer to peer (P2P) y descarga directa. En el primer caso, a grandes rasgos, es como escuchar la radio, pero en el ordenador. Nos
conectamos a una página web y escuchamos la música que allí se emite. Con el P2P, distintos ordenadores
en la Red intercambian archivos entre sí, a través de un servicio común. Por último, con la descarga directa, bajamos un archivo en un ordenador, pagándolo (iTunes) o de forma gratuita. Hay bastantes programas que trabajan estas tres opciones, por lo que llama mucho la atención el éxito de Spotify, que combina el streaming con el P2P.
Para acceder al nuevo software hay que ir con invitación o por una puerta trasera. Con esto se pretende dar un poco más de caché al servicio. Una vez registrados en la web, hay que descargar un programa que quedará instalado en nuestro ordenador. A través de él se realizarán las búsquedas de canciones y listas de reproducción.
La forma más común de registro es la gratuita, que se financia mediante cuñas publicitarias. Si no queremos escuchar estos anuncios, hay que hacerse «usuario Premium» y pagar 9,99 euros al mes. También se puede pagar una cuota de 0,99 euros por 24 horas seguidas sin publicidad.
Pero sin duda, lomejor de Spotify es la posibilidad de compartir listas de reproducción con otros usuarios. Crear una lista es tan sencillo como buscar nuestras canciones preferidas y añadirlas a una carpeta. Luego la mandamos por mail o la publicamos en cualquiera de las páginas web al efecto en Internet, y ya estaremos de lleno a la última moda digital.
Las claves del programa
- Amplio catálogo. Una de las características de Spotify es la gran cantidad de artistas y canciones que tiene, gracias a los acuerdos firmados con Universal Music, Sony BMG, EMI Music y Warner Music, entre otras.
- Direcciones. En páginas como www.yourspotify.com o www.spotifylists.com se pueden encontrar listas ya creadas y subir las propias.
- También canaria. Grupos como Taburiente, Sabandeños, Gofiones o Mestisay pueden encontrarse fácilmente en Spotify. Pero se echa de menos algo más de música canaria contemporánea.












