Un millón de hogares enganchados a eMule
Según los operadores de ADSL y Cable de nuestro país, más de 1 millón de usuarios hacen de eMule su principal distracción en internet. El megastore digital por excelencia, con unos muy buenos “precios”, asequibles a todo el mundo, hace que cada día más esta herramienta proporcione horas y horas de ocio a los internautas, que de una forma u otra, acumulan contenidos digitales, descarga tras descarga, como nunca antes se había hecho. La proliferación del mercado de la banda ancha en nuestro país, asienta cada vez más una costumbre, que se arraiga ya en todo el mundo. La libertad digital y la libre circulación …
… de los contenidos digitales.
Fuente: El País
Es como entrar a una tienda gigantesca y tener a tu
alcance toda la cultura del siglo XX. Series, música,
películas, muchas de ellas que ni siquiera las puedes
comprar porque no están a la venta. Y todo gratis.
Cuando estoy frente a mi eMule me siento como un niño al
que le dejan en una pastelería por la noche y le dicen
que puede comer lo que quiera”. Es el testimonio de
Luis, de 29 años, educador infantil, y uno de los
últimos enganchados al eMule, el programa más
famoso de intercambio de archivos por Internet, conocido
como P2P [siglas de peer to peer, de par a par].
Actualmente, un millón de hogares realiza descargas
intensivas de contenidos de Internet a través de estos
programas gratuitos, según las cifras facilitadas por
las principales compañías telefónicas que ofrecen la
conexión a Internet por banda ancha (ADSL y cable). No
se trata de descargas puntuales, sino de abonados que
tienen conectados 24 horas al día sus ordenadores para
recibir todo tipo de contenidos.
Pero el número de usuarios del P2P es mucho mayor y
depende del número de miembros que lo usen en cada casa.
Los datos facilitados por los operadores vienen a
coincidir con el último estudio del Observatorio Europeo
de Información Tecnológica, que estima que el 20% de los
abonados de banda ancha españoles utilizan el P2P, por
encima de la media europea, aunque por detrás de países
como Alemania (34%), Francia (31%) o EE UU (52,4%).
El funcionamiento del P2P es relativamente sencillo.
Basta tener una conexión a Internet de banda ancha y
descargarse (gratis) el programa de intercambio.
Después, el usuario decide qué contenidos de los que
tiene almacenados en su disco duro (música, películas,
fotografías, software, juegos) quiere compartir.
El programa le pondrá en contacto con otros miles de
ordenadores que también han abierto su PC. En este punto
sólo queda buscar lo que se quiere conseguir, y
descargarlo del ordenador de los demás.
El más popular de los programas P2P es eMule (apócope
de electronic mule, mula electrónica en inglés).
Fue desarrollado en 2002 por el alemán Hendrik
Breitkreuz (más conocido por su apodo, Merkur) y
desde entonces más de 240 millones de usuarios lo han
descargado en su PC. El sitio oficial
(www.eMule-project.net) es mantenido completamente
gratis por 11 personas. Tal vez la base de su éxito
resida en su sistema de créditos solidario: quien más
archivos comparte más descargas recibe. “El eMule y el
P2P ya no es un reducto de informáticos, sino una
práctica habitual entre todo tipo de personas. Hemos
convencido a mi suegra para que se compre un ordenador
de segunda mano para dedicarlo exclusivamente a
descargar material. Mi padre, que aún no tiene ni móvil,
nos utiliza a mí y a mi hermano como camellos
fílmicos que le suministran las pelis que no puede ver
en televisión. Y a mi primo, que está en Finlandia
estudiando y le han prohibido las descargas, le enviamos
desde Madrid, gracias a un servidor, las series de
televisión que más echa de menos”, dice Miguel Ángel, 29
años, un periodista experto en nuevas tecnologías.
Los datos parecen dar la razón a Miguel Ángel. De los
más de 15,5 millones de internautas españoles (cifras de
Red.es), un 42,6% realiza intercambio de archivos por
P2P; de ellos, el 35,6% lo hace todos o casi todos los
días, según el estudio de la Asociación para la
Investigación de Medios de Comunicación de febrero
pasado.
Al margen de la polémica sobre los derechos de autor,
el P2P se ha convertido en fenómeno cultural y
sociológico sin parangón desde que Internet se
popularizó. Baste decir que, según los operadores
telefónicos, el P2P supone ya en España entre el 75% y
el 85% del tráfico total de Internet.
El hambre del usuario del P2P no tiene
límites. Según datos facilitados por los operadores,
frente a los 500 megas de tráfico mensual que
consume un usuario normal de Internet (correo
electrónico, navegación por páginas web,
etcétera), el peer medio emplea 16 veces más, y
el usuario intensivo casi 300 veces más, con un consumo
cercano a los 150 gigas, que le permiten
almacenar 200 películas o 30.000 canciones en un solo
mes. Por eso, se ha multiplicado por cinco la venta de
discos duros externos y la venta de DVD y CD vírgenes
alcanzó el año pasado la cifra de 300 millones de
unidades.
“Es una obsesión. Antes de acostarme y cada vez que
me levanto miro mi eMule para ver lo que me ha
descargado. Me he bajado películas que he tenido que
borrar sin verlas porque ya no tenía memoria en mi disco
duro. Ahora me dedico a bajar versiones de mis
canciones favoritas. De Stand by me, tengo
prácticamente todas”, apunta Luis.
En programas como eMule se pueden encontrar desde
estrenos cinematográficos, cuya descarga dura entre uno
y tres días, hasta películas mudas o clásicos
descatalogados y series de televisión antiguas, que
pueden tardar semanas en alojarse en el PC. El último
éxito musical se puede tener en apenas 20 minutos. En el
hit parade del P2P ahora mismo están la película
Ice Age 2 y la cancion de Madonna Hung up,
según la página especializada PeerMind.
Con este flujo de contenidos a disposición de los
peers, se consolida la polémica sobre si el P2P es
sólo un instrumento de piratería o, por el contrario,
una poderosa herramienta de difusión cultural. “Si me
bajo algo y realmente me gusta, compro el DVD. Si no
me interesa, lo escucho un par de veces o lo borro, y ya
está. Y no hay que olvidar que los verdaderos impulsores
del P2P no son piratas sin escrúpulos, sino individuos
dispuestos a emplear mucho tiempo en subtitular
películas, editarlas o subirlas a Internet a
cambio de nada”, defiende Miguel Ángel.
Pero no es oro todo lo que reluce en el P2P. Los
usuarios tiene que enfrentarse a trampas como los
archivos falsos o fakes, en los que, bajo el
nombre de una película de estreno, aparece en realidad
un largometraje casero o una película porno. También hay
que tener cuidado con los virus que se cuelan en el
ordenador o con los archivos que se comparten, pues no
es la primera vez que el álbum familiar de fotos o
incluso datos personales circulan libremente por la red
por un descuido.
eMule es el más popular pero no el único programa de
P2P. Otros son LimeWire, WinMX, BiTorrent, Shareaza,
Freenet, Pando o Kazaa.
El P2P tampoco es sólo una cuestión de usuarios
particulares. Iris, la red académica y de investigación
estatal, descubrió que el tráfico de Internet en algunas
universidades era superior por las noches, cuando los
centros estaban cerrados.
José Manuel Cerezo, de la Fundación France Telecom
España, que todos los años edita el informe eEspaña
acerca de la sociedad de la información, opina que “el
P2P es junto al Messenger la actividad fundamental de
los jóvenes en Internet, superando España a otros países
de nuestro entorno con mayor número de internautas. Es
uno de los usos de la Red más extendidos y más
transgresores”.
Sea como fuere no hay marcha atrás. Las estimaciones
de EITO así lo apuntan: en 2010 habrá 3,7 millones de
peers en España, que se descargarán, de media al
año, 638 películas y 1.247 canciones. Muchas se quedarán
sin ver en la estantería.
No es ilegal, pero puede ser
ilícito
persiga ganar dinero. Esta es la doctrina de la
Fiscalía General del Estado contenida en una
circular de mayo pasado: “La utilización de nuevas
tecnologías para la comunicación u obtención de
obras protegidas, tales como las de colocar en la
Red o bajar de Internet o las de intercambio
de archivos a través del sistema P2P, sin perjuicio
de poder constituir un ilícito civil, frente al que
los titulares podrán ejercitar las correspondientes
acciones en dicha vía, no reúnen, en principio, los
requisitos para su incriminación penal si no
concurre en ellas un ánimo de lucro comercial”.
No
obstante, las entidades de derechos de autor,
encabezadas por la Sociedad General de Autores y
Editores (SGAE), claman contra el P2P y piden su
ilegalización, por entender que se vulneran los
derechos de autor y de propiedad intelectual.
Una opinión muy distinta a la que tienen la mayor
parte de las asociaciones de internautas. “No se
pueden poner puertas al campo en Internet. El P2P no
es ilegal mientras no haya ánimo de lucro. Vemos el
P2P como un instrumento de difusión cultural frente
a los que estiman que es piratería pura y dura y
quieren criminalizarlo”, opina Miguel Ángel Pérez
Subías, de la Asociación de Usuarios de Internet.
Las entidades de gestión de derechos, que ya
cobran un canon por los aparatos de DVD y CD y los
discos, quieren ampliar ese canon a todo tipo de
aparatos y soportes. E incluso se habla de extender
ese impuesto intelectual a las líneas de
banda ancha (ADSL y cable).













#1
AnonymousEnviado el 25 Julio 2007 a las 18:41Creo que hoy se le puede preguntar a cualquiera cómo se llama el ministro de defensa, o qué es el emule, y me imagino a qué va a responder primero
Jejeje.
Un saludo.
#2
CheRromEnviado el 20 Enero 2008 a las 17:37¿Pero alguien (Sr. Bautista u otro) cree que compraríamos todo lo que oímos y vemos? El p2p me ofrece la oportunidad de saber lo que se “cuece” para comprar lo que realmente me gusta y no lo que la manipulación de masas me “impone”. ¿Cómo, si no, podríamos acceder a la cultura al precio que nos quieren imponer con sueldos que apenas llegan para comer?. Creo que se trata de dar de comer también al intelecto de las personas que tenemos escasos recursos.