La CMT rebajará la cuota del ADSL
Para ello, la CMT modificará las cuotas que Telefónica cobra a compañías de ADSL como Jazztel o Wanadoo, entre otras.
Si estas compañías pagan menos al comprar el ancho de banda a Telefónica, se estima que también cobrarán menos a sus clientes.
Se espera que esta reforma esté lista antes de fin de año.
La CMT
pretende modificar en los dos próximos meses
las cuotas que Telefónica aplica a las
empresas que le compran el ADSL para revenderlo a sus
clientes.
Se pretende así
una rebaja
importante en estas cuotas mensuales, algo que repercutiría
finalmente en el cliente.
Según
El País, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones
modificará la forma de calcular los precios que hasta ahora
utiliza Telefónica.
Para calcular el precio que Telefónica cobrará a su
competencia la compañía tendrá que ajustarse a lo que le
cuesta realmente ofrecer ese servicio.
De esa forma, los revendedores pagarían menos y podrían
permitirse rebajar el precio al que
comercializan el ADSL, manteniendo a la vez sus márgenes de
beneficios.
Se calcula que son más de 650.000 usuarios
los que disponen de las modalidades sobre la que se aplicaría la
rebaja, es decir, que son clientes de empresas que le compran a
Telefónica ancho de banda.
Compañías como Wanadoo, Jazztel, Ya.com o Tele2 hace tiempo
que piden una medida similar a ésta que se
acaba de anunciar. Así, podrían permitirse rebajar los precios a
los clientes manteniendo sus beneficios.
No obstante, en última instancia, la CMT sólo establece una
rebaja en los precios de mayorista y en última instancia
serán los operadores que compran a Telefónica los que
tendrán que decidir si esta medida sirve únicamente para ampliar
sus márgenes de beneficios o también repercute a la baja
en lo que sus clientes pagan mensualmente por el ADSL.
ADSL de 3 megas
La semana pasada Telefónica anunció que, tal y como le exigía
la CMT,
comenzaría a revender ADSL de 3 megas a sus rivales.
Se trataba de la única forma que tenía la compañía para
empezar a comercializar ella misma el servicio, ya que se
trataba de una condición impuesta por la CMT.
Telefónica quiso poner en marcha este servicio el
pasado mes de septiembre, pero la CMT lo paralizó y le
impuso que primero tenía que ofrecer la posibilidad de comprarlo
a sus empresas competidoras.












