La compañía asiática está empeñada en convertirse en un referente en el sector de la telefonía, y para ello ha ido más allá de cuanto hoy conocemos como un teléfono móvil corriente. El Eco-Mobius es un teléfono que se configura en base a módulos intercambiables que podrán alargar la vida del teléfono hasta mucho más allá que los terminales normales.
El Eco-Mobius presentaría cuatro módulos principales: pantalla, procesador, cámara principal y batería, que se insertarían de forma sencilla en una carcasa. Bastaría con deslizarlos para acoplarlos de forma magnética al procesador, GPU y memoria RAM, que también podremos intercambiar de forma magnética.
De esta forma, el usuario podrá configurar prácticamente todas las especificaciones de su terminal, dependiendo de sus necesidades o de sus posibilidades económicas. Asimismo, podremos sustituir con el tiempo algunos componentes que se han quedado cortos o que se han estropeado, sin necesidad de cambiar el terminal.
Recordemos que Motorola también está trabajando en su propio teléfono modular, en el llamado Proyecto Ara. Ha sido ZTE la que ha golpeado primero.


