A pesar de haber sido víctima durante años de las luchas internas de sus socios mayoritarios, italianos y argentinos, y de estar en el “ojo del huracán” por su enfrentamiento con el Gobierno, Telecom Argentina es un negocio redondo en el mercado local.
El ministro argentino de Planificación, Julio de Vido, advirtió hoy de que no descarta la posibilidad de “caducar” la licencia para prestar servicios a la empresa, controlada por Telecom Italia.
El Gobierno argentino considera que la participación indirecta de Telefónica de España en Telecom Italia ha provocado una situación de monopolio en Argentina, donde ambas compañías de capital europeo lideran el mercado de telecomunicaciones.
La comisión antimonopolios de Argentina ha dictado resoluciones que obligan a los italianos a una desinversión en Telecom Argentina antes del próximo 25 de agosto, medida que dejó en suspenso un tribunal argentino, pero que será apelada por el Gobierno.
Las autoridades argentinas había abierto una investigación por posible monopolio luego de que en 2007 Telefónica de España se hiciera con un 46,1 por ciento de Telco, consorcio dueño del 22,5 por ciento de Telecom Italia, empresa que niega que esa participación española incida en las operaciones de su filial argentina.
La compañía italiana es dueña del 50 por ciento de Sofora, la sociedad que controla el 67,79 por ciento de Nortel, dueña a su vez del 54,74 por ciento de Telecom Argentina.
Otro 4,21 por ciento de la empresa argentina pertenece a sus empleados, en tanto que el restante 41,05 por ciento se cotiza en las bolsas de Buenos Aires, Nueva York y México.
Los W, que ingresaron en Sofora en 2003 y tienen el otro 50 por ciento de la sociedad, mantienen una vieja disputa con sus socios italianos por opciones de compra mutuas y por el ingreso de Telefónica en Telecom Italia, operación que para los Werthein afecta las operaciones en el mercado local.
Desde 1990, cuando se privatizó en Argentina la empresa de telefonía estatal, Telecom Argentina, al igual que Telefónica, posee licencias por un plazo indeterminado para proveer servicios de telefonía fija y móvil, trasmisión de datos y acceso a internet, entre otros.
Según los últimos estados contables presentados, la empresa registró en los primeros nueves meses de 2009 una ganancia neta de 1.006 millones de pesos (262,6 millones de dólares), con un alza interanual del 21 por ciento.
En ese periodo sus ventas netas se incrementaron un 14 por ciento, hasta los 8.861 millones de pesos (2.313,5 millones de dólares).
Con un patrimonio neto de 5.024 millones de pesos (1.311,7 millones de dólares) al 30 de septiembre pasado, Telecom Argentina tiene 4,3 millones de líneas de telefonía fija, 14 millones de clientes en Argentina y 1,8 millones en Paraguay en el segmento de telefonía móvil, y 1,1 millones de abonados a internet.
En los primeros nueve meses de 2009 la compañía realizó inversiones por 1.134 millones de pesos (296 millones de dólares) y cerró su balance con una deuda financiera neta de 141 millones de pesos (36,8 millones de dólares).
Desde que en agosto pasado el Gobierno argentino emitió su primera resolución que obliga a Telecom Italia a vender su participación mayoritaria en Telecom Argentina, han surgido varios interesados.
Según la prensa local, entre los candidatos está el grupo propiedad del empresario argentino de origen armenio Eduardo Eurnekian, dueño de aeropuertos y presidido por el argentino Ernesto Gutiérrez, ambos con buena relación con el Gobierno de Cristina Fernández.
Otro interesado es el grupo argentino Cóndor, liderado por el empresario Carlos Joost Newbery y que agrupa capitales aportados por los fondos de inversión Asia Principal Capital, Brentwood Investments y otros europeos.
Según la prensa, también presentaron ofertas el grupo Clarín, el mayor conglomerado de medios del país, la empresa de transporte y logística Román, el fondo de inversión Pegasus y la sociedad panameña Genevieve.

Escribe tu comentario