Contrataciones fraudulentas, registro indebido de clientes en ficheros de morosos, facturas reclamadas después de la fecha en la que el usuario se dio de baja, y un largo etcétera …
Las compañías de telefonía volvieron a ser en 2008 las protagonistas indiscutibles de las sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Más de 136 multas a este tipo de firmas figuran en los expedientes de la agencia de protección de datos.
La cuantía reclamada (previa los recursos de reposición ante la propia AEPD) sumó 4,3 millones de euros.
Podría haber sido muy superior, pero las compañías se acogen año tras año a los argumentos que pone a su disposición la ley para reducir las sanciones.
El más utilizado ha sido el proceso de concentración del sector y la lentitud en la resolución de expedientes, que lleva a que muchos se cierren cuando la compañía que causó el da¤o ha cambiado de dueño.
Orange (France Télécom) ha podido reducir un buen número de sanciones gracias a que procedían de denuncias a Wanadoo, Uni2 o Amena.
Pero incluso este argumento se agota, como le dice la AEPD a la propia France Télécom en una resolución contra Wanadoo: “Ampararse en la absorción de una empresa cuando ha transcurrido un tiempo más que prudencial (15 meses) para la implantación y puesta en práctica de medidas excede lo que puede entenderse como una disminución cualificada de la culpabilidad”.
Aún así, el argumento sigue sirviéndole a Orange para un buen número de casos, al igual que a Ono, que debe el 95% de sus sanciones a demandas contra la antigua Auna.
Por eso, pese a ser la que más expedientes acumula en 2008 (un total de 54), no es que más tiene que pagar.
Tanto France Télécom como Ono, con muchos menos clientes que Movistar o Vodafone, solían colocarse al frente por cuantía a pagar.
En 2008, sin embargo, se vieron superadas por Movistar, que hasta 2007 rara vez era sancionada por enviar clientes a ficheros de morosos. Tres de las sanciones, que sumaron multas por 230.000 euros, fueron impuestas a Movistar por convencer a tres menores con tarjeta prepago de que se acogiesen a la fórmula de contrato y enviarlos posteriormente a un fichero de morosos.
Dos años de espera
La AEPD tarda alrededor de dos años en resolver un expediente. Las compañías se quejan de que salgan a la luz datos de épocas pasadas.
Más silenciosos son los clientes, muchos de los cuales lucharon para evitar lo peor cuando detectaron la irregularidad, según figura en los expedientes.
Llamadas a los servicios de atención, reclamaciones ante las compañías, ante la Oficina de Atención al Usuario del Ministerio de Industria…
Los más afortunados tuvieron como aliada a una compañía de telefonía, como ocurrió con 40 clientes de Telefónica contratados sin solicitarlo por Wanadoo.
La propia Telefónica se encargó de denunciar y logró una sanción a France Télécom de 120.000 euros.

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