Así lo revela un estudio llevado a cabo por la revista inglesa Computer Active, donde después de realizar 180.000 tests de velocidad, se llegó a la conclusión de que el 62% de los clientes no llega siquiera a la mitad de la velocidad contratada, pero aún es peor el dato de que el 28% ni siquiera alcanza la cuarta parte de lo contratado. Recordemos que en Inglaterra las modalidades de conexión a la red son de 1 a 4 megas, y de 4 megas a 8 megas. Aproximadamente la cuota de mercado se reparte al 50% entre los usuarios del grupo comprendido entre 1 a 4 y otro 50% entre los que han contratado caudales entre los 4 y los 8 megas.
En realidad, muchos usuarios no son conscientes de que reciben mucho menos de lo que están pagando, tal vez porque tienen suficiente para las actividades que suelen llevar a cabo en Internet. Pero a medida que se popularicen nuevas industrias o servicios, como la televisión por cable o los contendios audiovisuales.
La revista ha lanzado ahora la campaña Crystal Clear Broadband, que pretende conseguir de Ofcom, el regulador británico del sector de las telecomunicaciones, un compromiso por parte de los ISPs de ofrecer la velociodad real que ofertan y cobran a sus clientes.
Como dice el refrán mal de muchos consuelo de tontos, y es que en Europa parece que el más tonto hace relojes. Desde luego no tenemos nada que envidiar a Inglaterra así que intentaremos que nuestro referente siga siendo Japón donde las líneas de fibra hasta el hogar con caudales de 100 Mbps son una realidad y por aproximadamente unos 0,27 dólares el mega, es decir unos 27$ al mes.

Padawan
Desde luego te mires donde te mires hoy, no es que se oferte nada especial, y sobre todo con un ámbito de globalidad suficiente como para que la tecnología sea accesible al gran grueso de la población.
Esas ofertas espectaculares de líneas con caudales muy atractivos terminan siendo para los tres o cuatro de siempre.
A ver si por lo que nos toca la UE se pone las pilas y mete un poco en cintura a todos estos que lo único que hacen es sacar pasta a nuestra cosa y que no invierten un sólo euro en que a nuestras casas llegue infraestructura que nos aporte una mejor calidad y mayor capacidad.
Un saludo.