Es la gran pregunta que se están haciendo, no sólo por los pasillos de Jazztel, sino en todos los medios de comunicación. Pujals, empresario fundador de Telepizza, y que adquirió el 24,9% de Jazztel por 61.8 millones de euros, el pasado Septiembre de 2004, se enfrenta a una gran disyuntiva en relación a su gestión y los resultados de la compañía en los dos últimos años.
Jazztel que desde que ha presentado el balance de resultados de este año, ha perdido aproximadamente un 13% de su valor en bolsa, recuperó en la jornada del viernes un 4.88%, lo que no viene sino a demostrar una vez más, el mal año por el que atraviesa la compañía.
Pujals, que ya ha tenido que tomar la determinación anteriormente de realizar recortes a nivel de plantilla, para intentar paliar los nefastos resultados que acompañan a Jazztel desde hace 2 años, tendrá que valorar su continuidad al frente de la presidencia de Jazztel, porque desde luego la gestión no está siendo la más idónea, en un mercado probablemente más competitivo que el de la pizza, y donde sobre todo un operador dominante, no hace las cosas sencillas al resto.
El precio de la acción cayó notablemente con las cuentas presentadas por Jazztel, no tanto por los malos resultados, sino por las previsiones para el siguiente ejercicio. La experiencia les debe haber dicho que más vale ser cautos, y más como está el mercado de competido. Así Jazztel, que tenía pensado ingresar entre 380 y 410 millones de euros, para perder entre 85 y 105 millones de euros, ahora espera un volumen entre 300 y 310 millones con un gasto repercutido de entre 140 a 145 millones de euros.
‘Nuestros pronósticos ya estaban significativamente por debajo de las previsiones de la compañía, anticipando un comportamiento más pobre. Sin detalles sobre los programas de recorte de costes anunciados 70 millones de euros, es difícil pronunciarse sobre si los objetivos son alcanzables’, comenta Goldman Sachs.
La falta de cumplimiento de los planes de negocio y el efecto de esta experiencia sobre la credibilidad de los planes futuros es, de hecho, el principal handicap de un valor que había despertado demasiadas expectativas.
‘Dados los malos resultados publicados en los últimos trimestres y el retraso acumulado esperábamos que la compañía revisase sus objetivos antes de final de año y las nuevas cifras están en línea con nuestras estimaciones y en gran parte descontadas en la cotización’, aseguran en Ibersecurities. ‘Creemos que el valor no reaccionará al alza ni tomaríamos posiciones hasta que no veamos una recuperación en el crecimiento en abonados. Entretanto mantenemos nuestra recomendación de vender’, concluye el informe.
Los analistas de Self Trade, por su parte, afirman que ‘el giro iniciado en el segundo trimestre continúa con crecimiento de ingresos y mejora de márgenes, porque cada vez pesa más el ADSL propio frente al revendido de Telefónica’. Estos expertos apuntan que la mejora no es suficiente como para cumplir con los objetivos, y concluyen que pesa más el atractivo del posible interés que tenga Jazztel para un tercero que su valoración fundamental.
En resumen nada bueno auguran los expertos para Jazztel, cuando la posición más interesante para el accionista es vender. Vender, que no tiene otro objetivo que desentenderse del valor, y dar por buena, la recuperación de una pequeña parte de la inversión. Si esto es lo mejor que el inversor puede hacer, lo que queda muy claro, es que la acción va a seguir perdiendo posiciones en el mercado bursátil, y cuánto más lo hará, cuando Jazztel se pronuncie en relación a cuáles serán las medidas correctoras, que aplicará para reducir costes en la compañía, y que nuevamente salpicará la estabilidad del valor.

Escribe tu comentario