Clamé al cielo y no me oyó!!!! Que decían algunos en las películas. Y es que esto que ocurre en barcelona, ya no es normal, máxime cuando no es 1 persona ni 2 las que se ven involucradas, sino un gran colectivo. Lo peor de todo es que luego nadie se hace cargo de la correspondiente compensación económica de los días en los que no se ha tenido servicio.
En definitiva un mal servicio, y un mal soporte. Condiciones inmejorables para tener a los clientes disgustados.

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